Hoy se cumplen treinta anios de su muerte. En Diciembre del ‘76 el escribia:
“La censura de prensa, la persecución a intelectuales, el allanamiento de mi casa en el Tigre, el asesinato de amigos queridos y la pérdida de una hija que murió combatiéndolos, son algunos de los hechos que me obligan a esta forma de expresión clandestina después de haber opinado libremente como escritor y periodista durante casi treinta años.
El primer aniversario de esta Junta Militar ha motivado un balance de la acción de gobierno en documentos y discursos oficiales, donde lo que ustedes llaman aciertos son errores, los que reconocen como errores son crÃmenes y lo que omiten son calamidades.”
Niño, mi niño,
vendrás en primavera,
te traeré.
Gurisito mÃo,
lugar de madreselvas
te daré.
Y aunque nazcas pobre,
te traigo también:
se precisan niños
para amanecer.
Niño, niñito,
el hombrecito nuevo
llegará.
Gurisito feo,
ñatita de glicina
él tendrá.
Y mientras él crezca
crecerá también
el lugar de todos,
será para bien.
Niño, mi niño,
tu niño y aquel niño,
todos van.
Rueda, que te rueda,
hacia la vida nueva
llegarán.
Cada niño un poco,
todos tomarán
de la misma leche
y del mismo pan.
Niño, mi niño,
vendrás en primavera,
te traeré.
Gurisito mÃo,
lugar de madreselvas
te daré.
Y aunque nazcas pobre,
te traigo también:
se precisan niños
para amanecer.
(Viglietti)